Tu primera semana como representante
La primera semana define el ritmo de la carrera. Estos son los pasos que conviene seguir, en orden, para no quemar la energía ni la caja.
1. Armá tu representante
Elegís nombre, apodo, de qué ciudad venís, tu estilo para negociar (encarador, diplomático o picante) y tu especialidad (juveniles, ascenso o contratos). No hay una combinación mejor: hay una que se parece a cómo querés jugar.
2. Firmá al primer pibe
El tutorial te presenta a tu primera promesa. Antes de proponerle representación mirá su confianza y lo que quiere: hay pibes que sueñan con debutar y otros que solo piensan en irse afuera. Prometé lo que puedas cumplir: las promesas quedan anotadas y vuelven.
3. La energía es el recurso que más importa
Tenés ⚡10 por día. Ver un partido, negociar una ronda o ir a un asado cuestan energía; cerrar el día la recarga. El error típico es gastarla toda en scouting el primer día y no tener para negociar cuando llega la oferta.
- Guardá siempre algo para una negociación que se abra.
- Las llamadas y los minijuegos cuestan poco y suelen dar reputación.
- Si te quedás sin energía, cerrá el día: no se pierde nada.
4. Cuidá la caja
La plata entra por comisiones y sale por gastos de la oficina. Si la caja queda en rojo no es game over: el juego te ofrece salir del pozo con un préstamo, vendiendo algo o cobrando un favor. Pero es mejor no llegar.
5. Seguí las misiones
Las misiones de la semana marcan el camino: cobrarlas da plata y reputación, y te enseñan las partes del juego de a una. Cuando termines la primera temporada vas a tener el mapa de la zona en la cabeza.